Una variedad de rosa de jardín (Mantenimiento)
Las rosas son plantas
ornamentales muy populares por sus flores vistosas y fragantes. Existen miles
de variedades, desde rosas silvestres hasta híbridos cultivados para
jardinería.
Mantenimiento
Antes de plantar un nuevo ejemplar en el jardín, debemos
realizar el hoyo de plantación, sacar las malezas y hierbas no deseadas,
humedecer bien el hoyo realizado, las raíces y el pan de tierra o cepellón
deben estar cómodamente situados, para que su raíz se desarrolle sin problemas.
La plantación, los rosales deben enterrarse hasta 2 cm por
encima del injerto, que es el punto de unión entre las raíces y las ramas, la
distancia de plantación recomendada, entre dos rosales, es de 80cm a 1 m, en el
caso de los rosales arbustivos como primer consejo, al comprarlo, verifica que
sus tallos, ramas y hojas, estén en buenas condiciones, sin marcas, orificios,
ramas quebradas, de aspecto débil, flores manchadas.
Luz: Necesitan pleno sol
(al menos 6 horas diarias).
Poda: Realizar poda de
formación y limpieza para eliminar ramas muertas o enfermas, generalmente
después de la floración.
Sustrato: los rosales suelen ser “hambriento”, necesitan
aporte de materia orgánica y humus de
lombriz, turba, resaca de rio para poder crecer y dar floraciones buenas,
además necesita mucha agua desde primavera hasta la primera semana de otoño,
mínimo 4 veces por semana. Al regar los rosales, trata de no mojar sus flores.
Riego: Moderado,
asegurando que el suelo esté húmedo, pero no encharcado. Alrededor de tallo,
formar una olla, con la pala para que el agua de riego o la lluvia, se
distribuya en ese lugar. También servirá para abonar y fertilizar más
fácilmente, removiendo un poco la tierra.
Fertilización:
Aplicar fertilizante específico para rosas durante la temporada de crecimiento,
harina de hueso, tripe 15, para su optimo desarrollo. Consejo específico para
cuidar tu rosa, en el manejo de las plagas y enfermedades o adaptación al clima.
Araña roja: En climas
secos, aumenta la humedad ambiental y usa acaricidas específicos si ves
telarañas finas en las hojas.
Mildiu: Evita el
exceso de humedad en las hojas. Aplica fungicida preventivo a base de cobre en
primavera.
Mosca blanca:
Usa trampas amarillas pegajosas o insecticidas biológicos (ej. Bacillus
thuringiensis).
Adaptación al clima
Protección solar:
En veranos muy intensos, brinda sombra ligera durante las horas más calurosas
para evitar quemaduras en las hojas.
Riego en verano:
Aumenta la frecuencia de riego en días calurosos, pero asegúrate de que el agua
drene bien.
Invierno: En zonas con
heladas, cubre la base del rosal con mulch orgánico para proteger las raíces.
Poda ligera antes del frío para evitar daños por nieve o viento.
Ventilación:
Asegura buena circulación de aire entre plantas para prevenir enfermedades
fúngicas en ambientes húmedos.
Monitoreo, revisa semanalmente
hojas y tallos para detectar problema temprano, nutrición aplica un
fertilizante rico en fosforo y potasio en primavera para fortalecer floración y
resistencia.
Reproducción
Esquejes: Cortar
esquejes semileñosos en primavera o verano y enraizarlos en sustrato húmedo.
División de matas:
Separar hijuelos o retoños de la planta madre en invierno.
Injerto: Método
profesional usado para variedades especiales, uniendo un brote de la rosa
deseada a un portainjerto resistente.


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