Un
bonsái es un pequeño, árbol de forma extravagante yatractivo,
de acuerdo a la técnica elegida para su cultivo, y desarrollo y su formación en
su maceta correspondiente donde va adquiriendo con los años la belleza, y
armonía.
Que
nos tramite una profunda paz a pesar, de su tamaño, además nos trasmite el
espíritu natural, de su propia especie, que debe ser siempre admirado en todo
su componente.
Por
su fuerza, que posee en el color de sus hojas, en la formación de sus raíces
sobre piedra, tronco, en sus ramas, es decir, como el desarrollo del bonsái
dándole la técnica que uno ha prendido, a trabajar sobre el árbol en miniatura.
"Ficus Benjamina y sus
Raíces", sobre piedra es la revelación de la estructura interna y la
vitalidad oculta de la planta.
De un Ficus Benjamina (la planta
de la imagen, con hojas variegadas) y se centra en las raíces expuestas.
La Resiliencia y la Fuerza
Oculta: Al mostrar el cepellón de raíces desnudo y esculpido sobre la tierra en
el macetero, la imagen conceptualiza la base, la fuerza y el anclaje de la vida
vegetal. En el contexto de un bonsái o un trasplante, las raíces son la
metáfora de la supervivencia y la conexión con el entorno.
Arte y Cultivo (Neagari): En el
mundo del bonsái, exponer las raíces de esta manera se conoce como estilo Neagari
(raíces expuestas) o se logra mediante la técnica de Nebari (la base de
las raíces que se ensancha). Esto convierte el árbol en una escultura viva que
celebra tanto el arte del cultivador como la capacidad natural del árbol para
aferrarse y crecer, incluso sobre rocas o elevaciones.
Transición y Cambio: La imagen
captura un momento de transición (el trasplante), enfatizando el proceso de
jardinería. El contraste entre el tronco aéreo y las raíces masivas en la
tierra simboliza el equilibrio entre lo visible (la copa) y lo fundamental (la
base).
Las causas principales se
relacionan con un suministro irregular de agua a medida que el fruto madura, provocando un
desequilibrio entre el crecimiento de la pulpa y la resistencia de la cáscara.
1. Riego
Irregular: Esta es la causa más común.
Un período de sequía (donde la cáscara se endurece) seguido de una lluvia
fuerte o riego abundante (donde la pulpa
absorbe mucha agua y se hincha rápidamente).
La presión interna es mayor de
lo que la cáscara puede soportar y se rompe, generalmente desde el extremo del
ombligo o la punta.
2. Desequilibrios
de Nutrientes:
La deficiencia de ciertos
nutrientes, especialmente el Boro (B) y el Potasio (K), puede hacer que la cáscara sea menos elástica y
más propensa a romperse.
3. Variaciones
de Temperatura y Humedad:
Grandes fluctuaciones entre la
temperatura diurna y nocturna o cambios abruptos en la humedad del ambiente
pueden contribuir al problema.
4.
Variedad del Cítrico:
Algunas variedades de cítricos
(como ciertas naranjas dulces o mandarinas) son naturalmente más susceptibles a
este problema que otras.
La parte marrón y seca que se ve
alrededor de la raja es tejido de la cáscara que ha muerto después de la
ruptura.
¿Cómo Prevenirlo?
La prevención se centra en
mantener condiciones de crecimiento lo más estables posible, especialmente en
lo que respecta al agua:
La medida más crítica es
asegurar un riego regular y uniforme, especialmente durante la etapa de crecimiento rápido del fruto.
Evita dejar que el suelo se
seque por completo y luego inundarlo de golpe.
Manejo de Nutrientes:
Realiza análisis de suelo si es
posible y asegúrate de que la planta reciba un equilibrio adecuado de
nutrientes, prestando especial atención al Boro y al Potasio, ya que influyen en la elasticidad de la cáscara. Las
aplicaciones foliares de Boro se usan a veces como medida preventiva.
Mantillo (Mulch):
Aplicar una capa de mantillo
orgánico alrededor de la base del árbol ayuda a conservar la humedad
del suelo, moderar la temperatura y
reducir las fluctuaciones que estresan a la planta.
Nombre Cientifico: Austrocylindropuntia subulata(conocido
como Alfiler, Aguja de Eva, o Cactus alfileres de Eva Cilindro. Pertenece a la
familia Opuntioideae,
que se caracteriza por tener un porte arborescente tallos segmentado-columnares, cilíndricos y densamente ramificados, que pueden alcanzar varios
metros de altura en su hábitat natural, una característica distintiva es que en
sus extremos jóvenes conserva unas hojas rudimentarias, cilíndricas y carnosas,
que son bastante persistente antes de caer.
Los tallos están cubiertos de tubérculos
aplanados con areolas que suelen tener una o dos espinas robustas y
amarillentas (de ahí su nombre común). Su origen es nativo
de Sudamérica
específicamente de la zona desérticas costeras y andinas de Perú, Colombia,
Bolivia. y a menudo, pequeñas espinas muy finas y largas, rígidas otras son más
cortas y abundante que se clavan fácilmente llamadas gloquidios.
Floración produce flores de color rojo, anaranjado,
generalmente en ejemplares maduros, durante la primavera y el verano.
Sus cuidados de la Austrocylindropuntia
subulata
Es considerada una planta muy
resistente y de bajo mantenimiento, ideal incluso para jardineros olvidadizos.
Luz requiere plena luz solar, necesita al menos 6 a 8 horas al día para un
crecimiento saludable y compacto. Ubicación colócala en el exterior a pleno sol
o en una ventana orientada al sur (si está en interiores) donde reciba la mayor
cantidad de luz solar posible, la falta de luz solar intensa puede provocar
etiolación (crecimiento débil y alargado). Su riego debe escaso y moderado, es
tolerante a la sequía, dejar secar el sustrato para volver a regar.
Verano/primavera riega cada dos
semana aproximadamente, otoño/invierno, reduce el riego drásticamente, a una
vez al mes o menos, especialmente, si las temperaturas bajan, ya que el exceso
de humedad en frio es su principal enemigo.
Si vives en zona con inviernos
riguroso y heladas continuas, es mejor cultivarlas en macetas y resguardarla en
el interior (un lugar luminoso) durante esta estación.
Sustrato esencial el suelo o la
maceta el sustrato debe tener un buen drenaje, recomendación utiliza una mezcla
específica para cactus y suculenta, que es muy poroso, se puede agregar
perlita, arena gruesa, o greda volcánica para asegurar que el agua no se
estanque, la maceta debe tener unos agujeros de drenaje amplio. Abono, no es
estrictamente necesario, pero puedes aplicarlo para fomentar un crecimiento más
robusto. Usa un fertilizante líquido específico para cactus y suculenta (bajo
en nitrógeno y rico en fósforo). Aplica una vez al mes solo durante la
temporada de crecimiento activo (primavera y verano).
La Flor de lagarto o Flor de
Carroña (Stapelia gigantea) es una suculenta fascinante. su origen,
mantenimiento y método de división:
Origen de la Stapelia
gigantea
Lugar de Origen: Es nativa de
Sudáfrica (sureste de África).
Hábitat Natural: Crece como una
hierba rupícola (sobre rocas) en zonas áridas y secas, lo que explica su
resistencia a la sequía y su naturaleza suculenta.
Nombre Común: Se le llama
"Flor de Carroña" o "Hedionda" debido al olor a carne en
descomposición que emana su enorme flor. Este aroma es una adaptación clave
para atraer a su polinizador natural: las moscas.
Mantenimiento y cuidado:
necesita mucha luz solar directa suave (mañana o tarde) o semisombra, buena
iluminación sin el sol fuerte del mediodía, para evitar que se queme, la falta
de luz puede oscurecer sus tallos.
Riego escaso a moderado, como
suculenta es tolerante a las sequia u muy sensible al exceso de agua, regar
solo cuando el sustrato esté completamente seco al tacto, el principal enemigo
de esta planta es el exceso de riego, que provoca la pudrición de los tallos.
Requiere un sustrato: muy ligero
y con excelente drenaje, de una mezcla, tierra, arena gruesa, gravilla o
perlita/vermiculita. No tolera las heladas, es preferible mantenerla por encima
de los 12°c, aunque puede resistir brevemente temperaturas cercanas a 0°c. Se
recomienda abonar 1 o 2 veces al año, principalmente en primavera al inicio de
la temporada de crecimiento y floración, con un fertilizante rico en fósforo.
No necesita apoda, solo se
recomienda retirar las flores marchitas y los tallos que se sequen por
completo. Su división y propagación por esquejes, la forma común y fácil de
propagar la Stapelia gigantea es a través de la división por esquejes de sus
tallos, se obtiene cortando un tallo, o uno de los hijuelos que a veces
desarrolla, con una herramienta limpia y desinfectada, si el tallo cortado ya
tiene raíces, aéreas o pequeñas raíces, el enraizamiento será aún más fácil y rápido.
Cicatriza el corte (corte), ya
que es fundamental dejar secar la parte cortada del esqueje durante 3 a 10 días
(dependiendo de la humedad ambiental) hasta que se forme una capa seca o
“callo”. Esto previene la entrada de hongos y la posterior pudrición.
Plantación: planta el esquejen
un macetero con el sustrato de buen nutriente que se utiliza para suculentas.
Entiérralo ligeramente (1 o 2 cm), inicialmente colócalo en un lugar con luz
indirecta o semisombra. Su riego inicial debe ser con mucha moderación hasta
que notes que el esqueje ha enraizado (empezará a crecer o a mostrar
resistencia al ser movido), el exceso de humedad en esta etapa puede podrirlo.
Este método asegura que la nueva planta sea un clon idéntico a la planta madre,
también se puede propagar por semillas, pero el proceso es más largo y la
planta puede tardar varios años en florecer.
La
leyenda del Palo Borracho(también conocido como Ceiba
speciosa) al
contrario de lo que se puede suponer por la forma del árbol, Es una historia muy popular en Sudamérica, especialmente entre los
pueblos originarios, y tiene un origen romántico y trágico.
En una antigua tribu que vivía
en la selva, había una joven india de gran belleza a la que todos los hombres
deseaban, pero ella solo amaba a un valiente guerrero.
Se enamoraron profundamente,
pero la felicidad se vio interrumpida cuando la tribu entró en guerra.
El guerrero partió a la
contienda, prometiéndole a su amada un regreso y amor eterno.
Pasó mucho tiempo y los
guerreros no volvieron. Finalmente, se supo que el amado de la joven había
muerto en batalla.
La muchacha quedó sumida en una
profunda tristeza, pues la herida abierta en su corazón ya no podría sanar se
rompió y rechazó a todos los demás pretendientes. Una tarde se internó en la
selva, entristecida, para dejarse morir, y así la encontraron unos cazadores
que andaban por allí, muerta en medio de unos yuyales. Al querer alzarla para
llevar el cuerpo al pueblo, notaron, asombrados que de sus brazos comenzaron a
crecer ramas y que su cabeza se doblaba hacia el tronco. De sus dedos
florecieron flores blancas. Los indios salieron aterrados hacia la aldea. Unos
días después, se internaron los cazadores y un grupo más al interior de la
selva y encontraron a la joven, que nada tenía de muchacha, sino que era un
robusto árbol cuyas flores blancas se habían tornado rosas. Comentan que esas
flores blancas lo eran por las lágrimas de la india derramadas por la partida
de su amado y que se tornaban rosas por la sangre derramada por el valiente guerrero.
El hombre criado en la selva cree
que éste representa el cuerpo de una mujer cuyo cuerpo se fue formando en tres
periodos de vida: la juventud, en la que el árbol muestra su tronco con la esbeltez,
el de la plenitud, en el que el mismo muestra las formas de la mujer en su
vigor espiritual y físico, y la vejez, en la que el árbol muestra las formas maduras
de la matrona, reposada.
La simbología femenina:
algunas tribus de la zona del rio Pilcomayo lo llaman “Mujer” o “Madre pegada a
la tierra” asociando su ciclo de vida y la forma de su tronco a las etapas de
la vida de la mujer. Forma del tronco abultada del tronco (como una botella) se
explica como una manera del árbol de almacenar agua para sobre vivir en climas
secos, pero en la leyenda se vincula con el cuerpo transformado de la joven.
El croto (Codiaeum variegatum)
es una planta de interior como de exterior muy popular debido a su follaje vibrante y colorido.
Para mantenerla sana y con sus colores intensos, es crucial prestar atención a
sus necesidades de luz, riego, temperatura y humedad.
Cuidados y
Mantenimiento
Luz: La luz es el factor
más importante para la coloración de las hojas. El croto necesita luz abundante
e indirecta. La luz solar directa y fuerte
puede quemar sus hojas, mientras que la falta de luz hará que sus hojas pierdan
sus colores vivos y se vuelvan verdes. Lo ideal es colocarla cerca de una
ventana con luz tamizada, como la de una cortina.
Temperatura y Humedad: El
croto es una planta tropical que prospera en ambientes cálidos y húmedos.
Temperatura: Mantenla en un rango de 18°C a 29°C. Evita las
corrientes de aire frío y los cambios bruscos de temperatura, ya que esto puede
causar que la planta pierda sus hojas.
Humedad: Requiere una alta humedad ambiental. Puedes
aumentarla pulverizando sus hojas con agua destilada regularmente, colocando la
maceta sobre una bandeja con guijarros y agua (sin que la base, de la maceta
toque el agua) o usando un humidificador.
Riego: El riego es un
punto delicado. El croto necesita un suelo que se mantenga húmedo, pero no
encharcado.
Frecuencia: Riega cuando
la capa superior del sustrato (los primeros 2-3 cm) se sienta seca. En verano,
esto puede ser cada 3-4 días, mientras que en invierno la frecuencia se reduce
a una vez cada 10-15 días.
Método: Asegúrate de
que la maceta tenga un buen drenaje. Riégala hasta que el agua salga por los
orificios de la base y retira el exceso de agua del plato.
Suelo y Abono:
Sustrato: Utiliza una
mezcla para macetas de buena calidad y con buen drenaje. Puedes usar sustrato
universal y mezclarlo con un poco de perlita para mejorar la aireación.
Abono: Durante la
temporada de crecimiento (primavera y verano), abona la planta cada 15 días con
un fertilizante líquido para plantas de interior, diluido a la mitad de la
dosis recomendada. Reduce o suspende el abono en otoño e invierno.
Plagas: Las plagas
comunes incluyen la araña roja y la cochinilla. Limpia las hojas con
regularidad usando un paño húmedo para mantenerlas limpias y prevenir la
aparición de plagas.
Poda: Puedes podar la planta en primavera para mantener
su forma y fomentar un crecimiento más compacto.
Trasplante: Si las raíces comienzan a asomarse por los
orificios de drenaje, es momento de trasplantar. Elige una maceta que sea solo
2-5 cm más grande que la actual. El mejor momento para trasplantar es en
primavera.
Reproducción
La forma más común y exitosa de
reproducir el croto es mediante esquejes de tallo, preferiblemente en primavera o verano.
Preparación: Necesitarás una rama de unos 10 a 15 cm de largo,
con al menos 3 a 5 hojas. Asegúrate de que la rama sea lo suficientemente
fuerte. Es recomendable usar guantes, ya que la savia del croto es ligeramente
tóxica y puede causar irritación.
Corte: Haz un corte diagonal justo debajo de un nudo (la
parte del tallo donde nace una hoja).
Remoción de Hojas: Retira las hojas inferiores, dejando solo 3 o 4 en
la parte superior. Esto ayuda a que la planta concentre su energía en el desarrollo
de raíces en lugar de mantener el follaje.
Enraizamiento: Hay
dos métodos principales:
En agua: Coloca el esqueje en un recipiente con agua
limpia. Cambia el agua cada semana para evitar la proliferación de bacterias.
Las raíces comenzarán a aparecer en unas pocas semanas. Una vez que las raíces
tengan unos 2-3 cm de largo, puedes trasplantar el esqueje a una maceta con
tierra.
En sustrato: Si lo deseas, puedes sumergir la punta del esqueje
en hormona de enraizamiento en polvo (opcional, pero aumenta las posibilidades
de éxito). Luego, plántalo en una maceta pequeña con una mezcla de sustrato
húmedo y bien drenado.
Ambiente: Para fomentar el enraizamiento, crea un ambiente
de alta humedad. Puedes cubrir la maceta con una bolsa de plástico transparente
para crear un "mini-invernadero". Colócalo en un lugar cálido con luz
indirecta.
Crecimiento: En unas 4-8 semanas, el esqueje debería haber
echado raíces. Notarás que empieza a mostrar nuevo crecimiento, lo que indica
que ha enraizado con éxito. Una vez que la planta esté bien establecida, puedes
cuidarla como a una planta adulta.
El Sedum morganianum, comúnmente
conocido como "Cola de Burro" o "Burro's Tail", es una
suculenta muy popular debido a sus tallos colgantes cubiertos de hojas
carnosas. Es relativamente fácil de mantener y reproducir, lo que la convierte
en una excelente opción para jardineros principiantes y experimentados.
Mantenimiento del Sedum
Morganianum (Cola de Burro)
El mantenimiento adecuado es
clave para que tu Cola de Burro prospere y luzca sus distintivos tallos
colgantes.
Luz:
Necesidad:Prefiere
luz brillante e indirecta. Unas pocas horas de sol directo por la mañana o al
final de la tarde pueden ser beneficiosas para intensificar el color de sus
hojas y promover un crecimiento compacto.
Evitar: El sol directo
e intenso del mediodía puede quemar sus hojas. La falta de luz puede hacer que
los tallos se estiren y las hojas se separen, perdiendo su apariencia densa.
Ubicación ideal:
Cerca de una ventana orientada al este o al oeste, o al aire libre en un lugar
con luz filtrada.
Riego:
Frecuencia: Como buena
suculenta, es susceptible a la pudrición de la raíz por exceso de agua. Lo
mejor es dejar que la tierra se seque completamente entre riegos.
Cómo regar: Sumerge la
maceta en agua o riega abundantemente hasta que el agua salga por los orificios
de drenaje. Luego, asegúrate de que no quede agua estancada en el plato.
Invierno: Reduce la
frecuencia de riego drásticamente durante los meses más fríos, ya que la planta
entra en un período de latencia.
Señal de sed:
Las hojas pueden parecer un poco más arrugadas o menos turgentes.
Señal de exceso de agua:Hojas amarillentas, blandas o que se caen fácilmente, y pudrición en la base.
Propósito: No requiere
poda regular, pero puedes podar tallos demasiado largos o dañados para mantener
la forma y promover un crecimiento más denso. Los esquejes resultantes son
excelentes para la reproducción.
Material: Las macetas de
terracota son ideales porque permiten que la tierra respire y se seque más
rápido.
Drenaje: Asegúrate
siempre de que la maceta tenga orificios de drenaje para evitar el
encharcamiento.
Reproducción del Sedum
Morganianum (Cola de Burro)
La Cola de Burro es
increíblemente fácil de reproducir a partir de esquejes de tallo u hojas. Esta
es una excelente manera de crear nuevas plantas o de hacer que tu planta
original sea más densa.
Reproducción por Esquejes de
Tallo:
Paso 1: Tomar el esqueje: Corta un tallo de unos 5-10 cm de largo de la planta madre con un
cuchillo o tijeras limpios y afilados. Retira las hojas inferiores del esqueje
para exponer parte del tallo.
Paso 2: Callo:
Deja el esqueje en un lugar seco y con buena circulación de aire durante 2-5
días. Esto permite que el extremo cortado forme un "callo" (una capa
protectora), lo que previene la pudrición una vez que se planta.
Paso 3: Plantar:
Una vez que el callo se ha formado, inserta el extremo del esqueje en una
maceta con tierra para suculentas bien drenada. No es necesario enterrarlo
profundamente, solo lo suficiente para que se mantenga en posición vertical.
Paso 4: Riego:
Riega ligeramente una vez que el esqueje esté plantado. Después, riega con
moderación, solo cuando la tierra esté completamente seca, para fomentar el
desarrollo de raíces.
Paso 5: Crecimiento:
Mantén el esqueje en un lugar con luz brillante indirecta. Las raíces suelen
formarse en unas pocas semanas. Puedes tirar suavemente del esqueje para ver si
ofrece resistencia, lo que indica que ha enraizado.
Paso 1: Obtener hojas:
Retira cuidadosamente algunas hojas sanas de la planta madre. Asegúrate de que
la hoja se desprenda por completo de su base, ya que esto aumenta las
posibilidades de éxito.
Paso 2: Callo: Al
igual que con los esquejes de tallo, deja las hojas en un lugar seco y con
buena circulación de aire durante 2-5 días para que formen un callo.
Paso 3: Colocar:
Simplemente coloca las hojas calosadas sobre la superficie de una maceta con
tierra para suculentas. No las entierres.
Paso 4: Riego:
Pulveriza ligeramente la tierra cada día o cuando se sienta seca. Evita el
riego excesivo, ya que las hojas pueden pudrirse.
Paso 5: Crecimiento: En
unas pocas semanas o meses, verás pequeñas raíces y una nueva plantita
emergiendo de la base de la hoja.
Paso 6: Trasplante:
Una vez que la nueva planta sea lo suficientemente grande y la hoja madre
comience a marchitarse, puedes trasplantarla a su propia maceta.
El agua es esencial para el
crecimiento de las plantas y la fertilidad de los suelos. La cantidad y calidad
del agua disponible en un suelo pueden afectar directamente su capacidad para
sostener la vida vegetal. Los suelos con buena estructura y contenido de
materia orgánica pueden retener agua y nutrientes, lo que beneficia el
crecimiento de las plantas.
La fertilidad del suelo se
refiere a la capacidad del suelo para proporcionar los nutrientes necesarios
para el crecimiento saludable de las plantas. Un suelo fértil tiene un buen
equilibrio de nutrientes, materia orgánica, pH adecuado y microorganismos
beneficiosos. La fertilidad del suelo es crucial para la producción agrícola,
la biodiversidad y la salud ecosistémica.
Factores que afectan la
fertilidad del suelo
Algunos factores que pueden
afectar la fertilidad del suelo incluyen:
Contenido de materia orgánica: La materia orgánica ayuda a retener agua y
nutrientes, y proporciona un hábitat para microorganismos beneficiosos.
pH del suelo:
Un pH adecuado permite que las plantas absorban nutrientes de manera efectiva.
Disponibilidad de nutrientes: Los suelos necesitan tener un equilibrio adecuado de nutrientes como
nitrógeno, fósforo y potasio.
Microorganismos beneficiosos: Los microorganismos como bacterias y hongos ayudan a descomponer la
materia orgánica y poner a disposición de las plantas nutrientes esenciales.
Importancia de la gestión
sostenible
La gestión sostenible de los
suelos y el agua es crucial para mantener la fertilidad del suelo y garantizar
la producción de alimentos para las generaciones futuras. Prácticas como la
rotación de cultivos, el uso de abonos orgánicos y la conservación del agua
pueden ayudar a mantener la salud del suelo.
¿Quieres saber más sobre cómo
gestionar de manera sostenible tus suelos y agua?
sostenible tus suelos y agua?
¡Claro! La gestión sostenible de
suelos y agua es fundamental para mantener la fertilidad del suelo, conservar
los recursos hídricos y garantizar la producción de alimentos para las
generaciones futuras. Aquí te presento algunas prácticas clave:
Prácticas para la gestión
sostenible de suelos
Rotación de cultivos:
Alternar cultivos para mejorar la fertilidad del suelo y reducir la erosión.
Uso de abonos orgánicos:
Utilizar compost, estiércol o abonos verdes para enriquecer el suelo con
nutrientes naturales.
Conservación del suelo:
Implementar técnicas como la labranza mínima o la siembra directa para reducir
la erosión y mejorar la estructura del suelo.
Manejo de residuos:
Utilizar residuos de cultivos como mulch o compost para retener humedad y
nutrientes.
Prácticas para la gestión
sostenible del agua
Riego eficiente:Utilizar sistemas de riego por goteo o aspersión
para reducir la pérdida de agua.
Conservación del agua:
Implementar técnicas como la captación de agua de lluvia o la reutilización de
agua tratada.
Manejo de la humedad del suelo: Monitorear la humedad del suelo para aplicar
riego solo cuando sea necesario.
Uso de cultivos resistentes a la sequía: Seleccionar cultivos que requieran menos agua o
sean más resistentes a la sequía.
Beneficios de la gestión
sostenible
Mejora de la fertilidad del
suelo: Mantener la salud del suelo para aumentar la productividad.
Conservación de recursos: Reducir la pérdida de agua y suelo para garantizar su disponibilidad a
largo plazo.