La planta Begonia maculata, también conocida popularmente como "Ala de ángel" o "Begonia de lunares".
Es una planta muy apreciada por sus hojas únicas, que
tienen una forma asimétrica (como un ala), un color verde oscuro y están
cubiertas de llamativos puntos plateados o blancos. El reverso de las hojas
suele ser de un color rojizo o púrpura.
Es una planta de interior popular que requiere cuidados
específicos para prosperar:
Luz: necesita mucha luz indirecta brillante, es el factor
más crítico, ideal cerca de una ventana orientada al este (que reciba sol suave
de la mañana) o a unos metros una ventana muy luminosa orientada al oeste o
sur. A evitar el sol directo e intenso del mediodía, puede quemar sus hojas,
dejando manchas marrones.
Poca luz hará que la planta se “etiole” (tallos débiles y
largos, con mucho espacio entre hojas) y que pierda la intensidad de sus colores
y lunares.
Riego: Prefiere que el sustrato se seque ligeramente entre
riegos. Es sensible al exceso de agua, es su enemigo número uno, que puede
pudrir sus raíces.
Cuando regar: riega abundantemente hasta que el agua salga
por los agujeros de los drenajes. Descarta siempre el agua sobrante del
plato; no dejes que la maceta "se siente" en el agua.
Señal de error: Si las hojas se ponen amarillas y se caen
fácilmente, probablemente sea por exceso de riego (pudrición de raíz).
Humedad
Alta humedad (por encima del 50-60%). Este es
el segundo factor más importante, disfruta de un ambiente húmedo, pero no se
recomienda mojar sus hojas directamente, ya que puede propiciar la aparición de
hongos.
La begonia maculata es más que una simple planta de interior: es una
pieza de declaración botánica.
Origen: Es nativa de las selvas tropicales de Brasil,
específicamente de la Mata Atlántica. Esto nos dice que, en su hábitat natural,
crece bajo el dosel de árboles más grandes, recibiendo luz filtrada y
disfrutando de una alta humedad ambiental.
Tipo de Begonia: Pertenece al grupo de las "Begonias
de caña" (o cane begonias). Se les llama así porque crecen sobre tallos
erguidos, largos y nudosos que se asemejan un poco al bambú.
Flores: Aunque se cultiva por sus hojas, también produce
flores. Suelen ser racimos colgantes de flores delicadas, de color blanco o
rosa pálido, con un centro amarillo.
Mantenimiento y Cuidados
Temperatura
Ambiente cálido y estable.
Ideal: Temperaturas interiores
normales, entre 18°C y 25°C.
Sustrato y Abono
Sustrato: Necesita un sustrato
que drene excelentemente pero que retenga algo de humedad. Una mezcla de tierra
para macetas con abundante perlita,
corteza de pino o fibra de coco funciona muy bien.
Abono: Fertiliza durante la temporada de crecimiento
(primavera y verano) cada 2-4 semanas con un fertilizante líquido balanceado,
diluido a la mitad de la dosis recomendada.
Poda y Propagación
Poda: Con el tiempo, puede crecer mucho y perder hojas
en la base. Para mantenerla compacta y frondosa, puedes podar los tallos más
largos. Corta justo por encima de un nudo (donde sale una hoja). Esto
estimulará el crecimiento de nuevos brotes desde la base.
Propagación: ¡Es muy fácil! Los trozos de tallo que podaste se
pueden propagar. Simplemente coloca un corte (con al menos uno o dos nudos) en
un vaso con agua. En unas semanas, desarrollará raíces y podrás plantarlo.
Es tóxica para mascotas. Ten
cuidado si tienes gatos o perros a los que les guste morder plantas. La savia
contiene oxalatos de calcio que pueden causar irritación oral e hinchazón.
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