Las
orquídeas son una
de las familias de plantas con flores más grandes y diversas del mundo,
conocidas por sus flores únicas, exóticas y muy elegantes. A continuación, se
presenta su concepto y los aspectos clave para su mantenimiento.
Concepto de Orquídea
La orquídea
es una planta que pertenece a la familia Orchidaceae. Estas plantas son valoradas
mundialmente por la belleza y la complejidad de sus flores.
- Hábitat Natural: La mayoría de las orquídeas
que se cultivan en casa son epífitas en su entorno natural, lo que significa que
crecen adheridas a los troncos o ramas de los árboles (no como parásitas,
sino usándolos como soporte). Por esta razón, requieren un medio de crecimiento
muy diferente a las plantas terrestres.
Distribución: Son una familia
cosmopolita, pero la mayor diversidad se encuentra en las regiones tropicales y
subtropicales.
Importancia de las Raíces: Las
raíces de las orquídeas epífitas son gruesas y tienen la capacidad de realizar
la fotosíntesis (por eso a menudo se cultivan en macetas transparentes).
También absorben agua y nutrientes del aire y la lluvia.
Mantenimiento y Cuidados Clave
El
cuidado de las orquídeas se centra en replicar las condiciones de su hábitat
tropical, evitando el exceso de agua y asegurando una buena aireación.
1. Luz
- Requisito Ideal: Necesitan luz brillante, pero indirecta.
- Ubicación: Una
ventana orientada al este o al oeste suele
ser ideal. La luz solar directa y fuerte a través de un cristal puede
quemar las hojas (manchas secas o blanquecinas).
- Falta de Luz: Si la luz es insuficiente,
las hojas se vuelven muy oscuras y la planta no florecerá.
2. Riego
- Frecuencia: El sustrato debe secarse un poco
entre riegos. En
general, se riega aproximadamente cada 7-10 días en verano y cada 15-20 días
en invierno,
pero esto depende del clima y la humedad ambiental.
- Técnica: El riego
por inmersión es
el método más recomendado: sumerge la maceta en agua a temperatura
ambiente durante unos minutos para que el sustrato absorba la humedad, y
luego déjala escurrir completamente para evitar el encharcamiento, que
causa la pudrición de las raíces.
Indicador de Raíces: Las raíces
verdes indican que la orquídea está bien hidratada. Las raíces
grises o blanquecinas indican que necesita agua.
Consejo: Evita mojar el núcleo o la corona de la planta (donde se juntan las
hojas), ya que el agua estancada puede provocar que se pudra.
3. Humedad y Temperatura
- Humedad: Requieren un ambiente húmedo.
Para aumentar la humedad, puedes pulverizar agua sobre las hojas (sin
mojar las flores) o colocar la maceta sobre un plato con grava y agua,
asegurándote de que la base de la maceta no toque el agua.
- Temperatura: La
mayoría prospera en temperaturas que oscilan entre 10 °C y 25 °C. Evita las corrientes fuertes de aire frío o caliente (como las de
aires acondicionados o calefactores).
- Ventilación:
Necesitan buena ventilación y aireación para prevenir
la aparición de hongos y enfermedades.
4. Sustrato y Trasplante
- Sustrato: Las
orquídeas (epífitas) no crecen en tierra común. Necesitan un sustrato especializado a base de corteza de
pino,
musgo o fibra de coco, que ofrezca un excelente drenaje y aireación.
- Maceta:
Utiliza una maceta
transparente (en
el caso de Phalaenopsis) para que sus raíces puedan realizar la
fotosíntesis.
- Trasplante: Se recomienda trasplantar cada 1-3 años o cuando el sustrato se ha
descompuesto. El mejor momento es después de la floración. Durante el trasplante, se
deben eliminar las raíces muertas (marrones o secas) con tijeras
desinfectadas.
5. Nutrición
- Fertilización: Durante la temporada de
crecimiento (generalmente en primavera y verano), es bueno fertilizar cada
dos semanas o una vez al mes con un fertilizante específico para orquídeas, diluido a la mitad de la
concentración recomendada. No se recomienda abonar inmediatamente después
del trasplante ni durante la floración intensa.





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