El croto (Codiaeum variegatum)
es una planta de interior como de exterior muy popular debido a su follaje vibrante y colorido.
Para mantenerla sana y con sus colores intensos, es crucial prestar atención a
sus necesidades de luz, riego, temperatura y humedad.
Cuidados y
Mantenimiento
Luz: La luz es el factor
más importante para la coloración de las hojas. El croto necesita luz abundante
e indirecta. La luz solar directa y fuerte
puede quemar sus hojas, mientras que la falta de luz hará que sus hojas pierdan
sus colores vivos y se vuelvan verdes. Lo ideal es colocarla cerca de una
ventana con luz tamizada, como la de una cortina.
Temperatura y Humedad: El
croto es una planta tropical que prospera en ambientes cálidos y húmedos.
Temperatura: Mantenla en un rango de 18°C a 29°C. Evita las
corrientes de aire frío y los cambios bruscos de temperatura, ya que esto puede
causar que la planta pierda sus hojas.
Humedad: Requiere una alta humedad ambiental. Puedes
aumentarla pulverizando sus hojas con agua destilada regularmente, colocando la
maceta sobre una bandeja con guijarros y agua (sin que la base, de la maceta
toque el agua) o usando un humidificador.
Riego: El riego es un
punto delicado. El croto necesita un suelo que se mantenga húmedo, pero no
encharcado.
Frecuencia: Riega cuando
la capa superior del sustrato (los primeros 2-3 cm) se sienta seca. En verano,
esto puede ser cada 3-4 días, mientras que en invierno la frecuencia se reduce
a una vez cada 10-15 días.
Método: Asegúrate de
que la maceta tenga un buen drenaje. Riégala hasta que el agua salga por los
orificios de la base y retira el exceso de agua del plato.
Suelo y Abono:
Sustrato: Utiliza una
mezcla para macetas de buena calidad y con buen drenaje. Puedes usar sustrato
universal y mezclarlo con un poco de perlita para mejorar la aireación.
Abono: Durante la
temporada de crecimiento (primavera y verano), abona la planta cada 15 días con
un fertilizante líquido para plantas de interior, diluido a la mitad de la
dosis recomendada. Reduce o suspende el abono en otoño e invierno.
Plagas: Las plagas
comunes incluyen la araña roja y la cochinilla. Limpia las hojas con
regularidad usando un paño húmedo para mantenerlas limpias y prevenir la
aparición de plagas.
Poda y Trasplante:
Poda: Puedes podar la planta en primavera para mantener
su forma y fomentar un crecimiento más compacto.
Trasplante: Si las raíces comienzan a asomarse por los
orificios de drenaje, es momento de trasplantar. Elige una maceta que sea solo
2-5 cm más grande que la actual. El mejor momento para trasplantar es en
primavera.
Reproducción
La forma más común y exitosa de
reproducir el croto es mediante esquejes de tallo, preferiblemente en primavera o verano.
Preparación: Necesitarás una rama de unos 10 a 15 cm de largo,
con al menos 3 a 5 hojas. Asegúrate de que la rama sea lo suficientemente
fuerte. Es recomendable usar guantes, ya que la savia del croto es ligeramente
tóxica y puede causar irritación.
Corte: Haz un corte diagonal justo debajo de un nudo (la
parte del tallo donde nace una hoja).
Remoción de Hojas: Retira las hojas inferiores, dejando solo 3 o 4 en
la parte superior. Esto ayuda a que la planta concentre su energía en el desarrollo
de raíces en lugar de mantener el follaje.
Enraizamiento: Hay
dos métodos principales:
En agua: Coloca el esqueje en un recipiente con agua
limpia. Cambia el agua cada semana para evitar la proliferación de bacterias.
Las raíces comenzarán a aparecer en unas pocas semanas. Una vez que las raíces
tengan unos 2-3 cm de largo, puedes trasplantar el esqueje a una maceta con
tierra.
En sustrato: Si lo deseas, puedes sumergir la punta del esqueje
en hormona de enraizamiento en polvo (opcional, pero aumenta las posibilidades
de éxito). Luego, plántalo en una maceta pequeña con una mezcla de sustrato
húmedo y bien drenado.
Ambiente: Para fomentar el enraizamiento, crea un ambiente
de alta humedad. Puedes cubrir la maceta con una bolsa de plástico transparente
para crear un "mini-invernadero". Colócalo en un lugar cálido con luz
indirecta.
Crecimiento: En unas 4-8 semanas, el esqueje debería haber
echado raíces. Notarás que empieza a mostrar nuevo crecimiento, lo que indica
que ha enraizado con éxito. Una vez que la planta esté bien establecida, puedes
cuidarla como a una planta adulta.

No hay comentarios:
Publicar un comentario